Nosotros, los obispos católicos de la provincia de Baltimore y la Arquidiócesis de Washington, damos gracias a Dios Todopoderoso por el progreso que nuestro país ha logrado para frenar la pandemia de coronavirus. El número promedio de nuevos casos de COVID-19 continúa disminuyendo debido a la observancia de los protocolos de seguridad y al aumento de la disponibilidad de la vacuna.







