Un tiempo de reflexión, oración y formación para los grupos de la renovación carismática de la Arquidiócesis de Baltimore
Padre de bondad, te damos gracias por el don de la Renovación Carismática Católica, donde miles de hermanos han experimentado el poder del Espíritu Santo en la alabanza, la transformación y la comunión. Gracias por la vitalidad y el ardor evangelizador derramados en nuestras parroquias.
Señor Jesús, reconocemos que toda maduración exige verdad. Perdónanos por alejarnos de la humildad del servicio, por los abusos de poder y por la falta de transparencia, que han herido tu Cuerpo.
Danos un corazón dócil para acoger este tiempo de formación como gracia que nos llama a crecer en fidelidad.
Purifica nuestras estructuras y liderazgo, para que reflejen el amor y la transparencia de tu Evangelio.
Que este tiempo no sea de desánimo, sino de fortalecimiento y esperanza. Ayúdanos a caminar en comunión con nuestros pastores, buscando no nuestra gloria, sino el bien de toda la Iglesia.
Ven, Espíritu Santo, con tu fuego renovador. Danos esperanza nueva.
Que de esta formación renazca una Renovación Carismática fuente vibrante de alegría para las generaciones venideras. Que el Espíritu de la Verdad nos guíe hacia una santidad auténtica, para que nuestros grupos de oración sigan siendo centros de luz donde tu nombre sea glorificado.
Amén.
El Arzobispo Lori y la Renovación Carismática Católica Hispana
Como otros movimientos eclesiales laicos, la Renovación Carismática Católica Hispana (RCCH) ocupa un lugar especial en el corazón pastoral de la Arquidiócesis de Baltimore. Nacida del movimiento del Espíritu Santo y enraizada en la vida de las parroquias, ella ha sido desde sus inicios una fuente de oración, conversión y comunión para miles de familias hispanohablantes de nuestra región — la historia de hombres y mujeres que respondieron al llamado del Señor con generosidad, formando año tras año comunidades más vivas y más misioneras.
El Arzobispo William E. Lori ha reconocido con claridad la importancia de este movimiento para la Iglesia local. En sus cartas del 10 de septiembre de 2025 dirigidas al liderazgo de la RCC Hispana y al Equipo Timón, manifiesta su “sincera gratitud por su generoso servicio a la Renovación Carismática Católica Hispana en nuestra Arquidiócesis”, reconociendo que la “dedicación a la oración, a la evangelización y al crecimiento espiritual de nuestras comunidades es una verdadera bendición”. Gracias a esta dedicación, “muchos han experimentado el poder renovador del Espíritu Santo y han crecido en la fe y en comunidad”.
Nuestro pastor considera que los dones del movimiento son “vitales para la vida de la Iglesia”, y anima a sus miembros a “seguir compartiendo su experiencia, sabiduría y amor por el Señor dentro de sus grupos de oración parroquiales, que son el corazón de la Renovación Carismática” — “lugares de gracia, donde el Espíritu Santo se mueve con poder en la oración, la alabanza y el servicio”.
El Arzobispo ve este momento en la vida de la RCCH arquidiocesana como “un momento de gracia, un tiempo para renovar el movimiento para que continúe dando abundantes frutos en nuestras parroquias y familias”, con el deseo de que el movimiento siga siendo “una fuente vibrante de evangelización y alegría para las generaciones venideras”.
Sus palabras no son solamente un reconocimiento del pasado — son una invitación al futuro. Quienes forman parte de la Renovación Carismática Católica Hispana en la Arquidiócesis de Baltimore están llamados a custodiar, renovar y transmitir ese don con gratitud y responsabilidad. El programa de formación que la Arquidiócesis ha puesto en marcha es una respuesta concreta a esa invitación: un paso adelante en el camino de ser, cada vez más fielmente, discípulos misioneros al servicio de la Iglesia y del mundo.


Comenzando en enero de 2026, la Arquidiócesis de Baltimore ha iniciado un período extraordinario de renovación y formación de dos años para la Renovación Carismática Católica (RCC) Hispana. Esta decisión, impulsada por el Arzobispo William E. Lori, surge tras un proceso de discernimiento y consulta con los liderazgos arquidiocesano y nacional, con el fin de fortalecer los cimientos del movimiento y asegurar su fidelidad a la misión de la Iglesia.
Las razones fundamentales de esta intervención se basan en serios desafíos detectados en el liderazgo central (Equipo Timón) y en los liderazgos parroquiales. Se identificaron faltas graves al Código de Conducta de la Arquidiócesis, que incluyen abusos de poder y abusos espirituales. Específicamente, se señalaron comportamientos inconsistentes con los valores del Evangelio, tales como el uso indebido de la autoridad espiritual para beneficio personal y la falta de transparencia y responsabilidad en la gestión del movimiento.
Otro motivo clave fue la publicación y distribución de materiales, como el manual titulado “Renovación Carismática Católica”, sin haber solicitado los permisos eclesiásticos correspondientes ni contar con la necesaria revisión teológica y canónica por parte de la Arquidiócesis. Asimismo, se detectaron vulneraciones a las políticas de protección de menores, al permitirse la asistencia de jóvenes a retiros diseñados exclusivamente para adultos.
Ante esta situación, la Arquidiócesis busca aprovechar este “momento de gracia” para alcanzar objetivos vitales: fomentar la sanación de heridas, restaurar la confianza y garantizar que el liderazgo encarne la humildad y el servicio. Al pausar los eventos masivos, se pretende centrar los esfuerzos en la formación humana, intelectual, espiritual y pastoral dentro de los grupos de oración parroquiales.



Se han establecido las siguientes medidas temporales durante este tiempo de transición y reestructuración de la Renovación Carismática Católica (RCC) Hispana:
Medidas Generales y Restricciones
Lo que NO debe estar ocurriendo en los grupos parroquiales
Durante este tiempo, hay actividades y dinámicas que deben evitarse o que han quedado restringidas para asegurar el orden del proceso:
Actividades que sí pueden y deben continuar, enfocándose principalmente en la vida de fe a nivel local y parroquial:
Actividades Parroquiales y de Oración
Formación y Liderazgo
Reuniones y Coordinación
Otros
Retiros de Vida en el Espíritu Santo



A partir de 2026
Durante este tiempo los crecimientos usarán los siguientes materiales: La Biblia y cualquier versión del Catecismo de la Iglesia Católica. Recomendamos estas dos versiones:
Reuniones y Coordinación
Reuniones mensuales de coordinación:
Predicadores invitados fuera de su región
Elecciones de nuevas dirigencias parroquiales

Por encargo del Arzobispo, este proceso será guiado por el P. Ako Walker, delegado para los Hispanos, Lía García, Directora del Ministerio Hispano, cuatro diáconos asignados como asesores espirituales, y el P. Ángel Acuña, quienes acompañarán la transición hacia una estructura más transparente, santa y plenamente integrada en la vida diocesana.
Vicario del Ministerio Hispano
En 2025 el P. Ako Walker fue delegado por el arzobispo Lori como vicario para los hispanos en la Arquidiócesis de Baltimore. El Padre Ako Walker es sacerdote redentorista y párroco de las parroquias de Sagrado Corazón, San Patricio y Santo Rosario.

Directora del Ministerio Hispano
Lía posee una licenciatura en teología y una maestría en ministerio pastoral. Actualmente está cursando su Doctorado en Ministerio en la Universidad Barry, en Florida. Lia ha trabajado durante más de veinticinco años como ministra pastoral en la Arquidiócesis de Miami, la Diócesis de Arlington, la Arquidiócesis de Washington y actualmente se desempeña como Directora del Ministerio Hispano en la Arquidiócesis de Baltimore. Como directora de la Oficina del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis, Lia ha sido delegada por el arzobispo a trabajar en conjunto con los diáconos y asesores de la Renovación en coordinar los esfuerzos de formación y la intervención de la RCC.

Jóvenes
El P. Ángel Acuña sirve en la parroquia Sagrado Corazón, de Glyndon, y acompaña a los grupos de jóvenes adultos de la Renovación Carismática en la Arquidiócesis de Baltimore.

Region Oeste
El Dcn. Manuel Hermández sirve en las parroquias de San Timoteo, en Walkersville, y de San Juan Evangelista, en Frederick. Acompaña a los grupos carismáticos de la región central-occidental de la Arquidiócesis, parroquias San Juan Evangelista en Frederick, San José en Hagerstown, y San Timoteo en Walkersville.

Región Sur
El Dcn. José Rivera sirve en la parroquia San Juan Evangelista, en Columbia. También trabaja en la Basílica de la Inmaculada Concepción, en Baltimore. Acompaña a los grupos de la región Sur, parroquias San Juan Evangelista en Columbia, Resurrección de Nuestro Señor en Laurel, Cristo Rey en Glen Burnie y San Juan Newman en Annapolis.

Zona Central
El Dcn. Orlando Beltrán sirve en la parroquia San Juan Evangelista, en Columbia. También colabora en la parroquia de San Gabriel. Acompaña a los grupos de las parroquias San Gabriel y San Clemente.

Zona Central
El Dcn. Oscar Velásquez sirve en la parroquia de Nuestra Señora del Monte Carmelo y colabora en San Patricio y en Sagrado Corazón de Jesús. Acompaña a los grupos de la región Este, parroquias Sagrado Corazón de Jesús, San Patricio y Nuestra Señora de Fátima en la ciudad de Baltimore.

Asesor
El Dcn. Manuel Aliaga sirve en la parroquia de San Gabriel, en Windsor Mills. También sirve como Asociado Pastoral en la oficina del Vicariato del Este, en la Arquidiócesis de Baltimore. Colabora de cerca con el Vicario para el Ministerio Hispano y la Directora de la Oficina del Ministerio Hispano.

